Es un modelo de aplicación en la que las tareas se reparten entre los proveedores de servicios (llamados servidores) y los que solicitan la información (a los que llamamos clientes).

En la siguiente imagen se puede ver el diagrama de la arquitectura cliente-servidor:

El cliente envía una solicitud y el receptor de la solicitud enviada responde a la demanda del cliente que la produjo.

Las principales características son las siguientes:

  • Cliente:

Inicia las solicitudes.

Se puede conectar a varios servidores a la vez.

Cada equipo interactúa directamente con los usuarios finales.

 

  • Receptor:

Esta continuamente escuchando peticiones.

Cuando recibe una petición la procesa y envía la respuesta al cliente.

Acepta numerosas conexiones de diferentes clientes (Todos los servidores tienen un número máximo de peticiones)

Ventajas:

Centralización del control: cada recurso y la integridad de los datos son controlados por el servidor de forma que un equipo no autorizado no puede dañar el sistema.

Escalabilidad: se puede aumentar la capacidad de clientes y servidores por separado

Fácil mantenimiento: al tener distribuidas las funciones entre varios ordenadores independientes, es posible reemplazar, reparar o trasladar un servidor sin que sus clientes se vieran afectados.

Desventajas:

Congestión del tráfico: cuando una gran cantidad de clientes envían peticiones simultáneas al mismo servidor, este puede llegar a caerse.

Fragilidad: La arquitectura Cliente-Servidor no tiene la misma robustez que una arquitectura P2P.

Software y hardware: el servidor deberá tener siempre un software y hardware específico.

El cliente no dispone de los recursos que existen en el servidor.

 

Álvaro Abascal

 

Curso: Cisco CCNA 2016-2017